martes, 5 de junio de 2012

El chupahuevos


Roseta carnosa

Típica roseta del chupahuevos (Echeveria bicolor)
Un nombre extraño para una planta. Ignoro completamente por qué ha sido nombrada así. Al chupahuevos (Echeveria bicolor) es fácil reconocerlo por su roseta de hojas carnosas y por su espiga de flores anaranjadas con el extremo amarillo. Los ejemplares de cierta edad llegan a desarrollar un tronquito, como si fueran una especie de mini-frailejones. El chupahuevos es una de las plantas características de las zonas secas de la Sabana de Bogotá. También crece en las partes más altas de los cerros alrededor de la altiplanicie. En estas regiones, el chupahuevos crece sobre todo encima de rocas y en barrancos, ambientes difíciles donde la luz es buena y hay poca competencia por parte de otras plantas.

Viveros y multiplicación

Brotes nuevos saliendo de una hoja enterrada
A pesar de ser muy vistoso, el chupahuevos no es cultivado en los viveros comerciales. Lo cual es una lástima, pues se trata de una planta nativa, bonita y adaptable. Irónicamente, los viveros venden multitud de otras plantas carnosas (incluso otras especies de Echeveria), nativas de México, Madagascar, Sudáfrica y otros países. ¡En cambio, una de las poquísimas carnosas nativas de Colombia es ignorada por completo! Afortunadamente, es fácil multiplicar al chupahuevos. Cualquier trozo de la planta, enterrado hasta la mitad en el suelo, arraigará a los pocos meses y seguirá creciendo. Incluso una sola hoja es suficiente para generar una nueva roseta.

Techos y flores

Las flores bicolores
El chupahuevos tiene gran potencial como planta ornamental para macetas, terrazas y balcones bien asoleados. Entre sus ventajas está que puede crecer casi sin suelo. De hecho, se lo puede ver creciendo silvestre sobre techos viejos de teja española, donde el único sustrato es una delgada capa de líquenes, musgos y polvo. Debido a esta adaptación especial es una de las plantas nativas más promisorias para el establecimiento de techos verdes, ambientes donde se puede recrear buena parte de la biodiversidad de las zonas secas y rocosas de la Sabana de Bogotá. Estos jardines nativos son útiles para atraer a la fauna silvestre; por ejemplo, abejas y colibríes, que acudirán para recoger néctar de las flores del chupahuevos.




Metallura tyrianthina, uno de los polinizadores del chupahuevos - The Lilac Breasted Roller, 2006

Casi todos los pueblos y ciudades del altiplano tienen techos viejos con chupahuevos.

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