lunes, 10 de diciembre de 2012

Mariposas de alta montaña

¿Mariposas escasas?

Altinote trinacria, en los cerros Orientales de Bogotá
A lo largo de los años me he dado cuenta de lo escasas que son las mariposas en Bogotá y, en general, en las partes planas de la Sabana. De vez en cuando se ve una mariposa anaranjada que pasa veloz, o una amarilla o blanca que revolotea más despacio. Pero no es fácil ver más de una a la vez, ni siquiera en los sitios con más verde. Esto resulta curioso, pues en la planicie de la Sabana hay grandes fincas, parques y jardines, abundantes flores que podrían atraer a estos insectos. ¿Será que en clima frío casi no hay mariposas? Podría haber creído en esta posibilidad de no haber vivido muchos años en Subachoque, a casi 3000 metros de altura, rodeado por un variadísimo conjunto de lepidópteros de alta montaña.

 

Asociaciones vitales

Lasiophila prosymna - especie asociada al chusque
En Subachoque conocí las mariposas de una manera muy próxima: leyendo libros y criando sus orugas, aprendí cosas interesantes sobre su historia de vida. Allí me di cuenta de que muchas mariposas de alta montaña nunca visitan flores. En vez de alimentarse de néctar, estas mariposas bajan a los charcos, donde toman agua con minerales; también visitan estiércol de animales y frutas en descomposición, tomando los jugos que rezuman estas sustancias. ¡Plantar flores no atraería en lo más mínimo a muchas mariposas! También me di cuenta de que cada especie de mariposa vive asociada a una o a unas pocas especies de plantas. Y no es que la mariposa adulta se alimente de esas plantas. Más bien, son las plantas en las que la mariposa pone sus huevos, para que sus orugas nazcan allí y se nutran comiéndolas. Si la planta adecuada está, la mariposa está. Si la planta falta, la mariposa correspondiente no podrá vivir en ese lugar.

 

Un sitio para criar

Forsterinaria inornata - otra mariposa del chusque
Eso me ha puesto a pensar. Muchos de nosotros, deseosos de atraer animales silvestres a nuestros jardines, solemos pensar en ponerles comida, en sembrar plantas que les ofrezcan alimento. Pero casi nunca pensamos en que los animales necesitan criar a sus hijos y que ellos no se van a instalar en un sitio que no sea adecuado para sus crías. He llegado a la conclusión de que, para atraer muchas especies de aves y mariposas, hay que pensar muy bien dónde crían estos animales, cómo son los sitios donde crían y cómo podemos recrear estos sitios en nuestros alrededores.

 

Las plantas que llaman a las mariposas

Desde este punto de vista ¿son Bogotá y las zonas planas de la Sabana sitios aptos para que críen nuestras mariposas de montaña? ¿Qué necesitan estas mariposas? ¿Dónde crían la mayor parte de ellas? ¿Cuáles son las plantas que les gustan a sus orugas? Las respuestas son sorprendentes: las plantas más útiles para el mayor número de mariposas de clima frío son los chusques o bambúes de montaña (Chusquea spp.) A la altura de Bogotá, cerca de un tercio de las especies de mariposas presentes sólo comen chusque cuando son orugas. Otras plantas de gran utilidad para las mariposas son los injertos o pajaritos (Dendrophthora spp.), plantas parásitas que crecen sobre las ramas de ciertos árboles, a los cuales llegan a secar con los años. A pesar de que podrían parecer plagas o plantas inútiles, la verdad es que algunas de nuestras más hermosas mariposas no existirían de no ser porque estas parásitas les brindan alimento a sus orugas.
Chusque (Chusquea aff. fendleri)

Ahora bien ¿hay en Bogotá o en las fincas de la planicie chusque o plantas parásitas? La respuesta es: prácticamente no. Antes había estas plantas, pero siglos de destrucción de la vegetación natural y de su reemplazo con especies exóticas han acabado con estas especies y, de paso, con la multitud de mariposas que éstas albergaban. Ahora tenemos jardines llenos de flores surafricanas, árboles australianos, hierbas europeas. Pero casi sin mariposas. ¿Cómo volver a traerlas? Tenemos que volver a reintroducir el chusque en sitios adecuados. Quizás en grandes macetas en la ciudad, donde las invasoras raíces de esta planta puedan mantenerse contenidas. Dejando los linderos de las fincas con vegetación enmarañada, silvestre, plantando chusque allí. Tenemos que mirar con nuevos ojos los bejucos y arbustos bajos que crecen como “maleza” a orillas de los caminos, pues estos bejucos y arbustos son las plantas que sostienen a muchas otras mariposas. Si esta “maleza” no es del todo inútil, quizás podamos dejarla crecer, en lugar de pasarle la guadaña y dejar sólo césped. Si creamos los ambientes adecuados, las mariposas podrán vivir a nuestro lado.

3 comentarios:

  1. Excelentes todos los artículos. Gracias!
    En este de las mariposas, además de la información, me gusta el método de observación desinteresada, de sentido común, de total convivencia con la naturaleza para llegar a conclusiones y propuestas frescas y muy novedosas para enriquecer nuestro entorno natural.
    ¿Cómo se siembra el chusque? ¿Es fácil que "prenda"?

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  3. Me encanta encontrar gente que ame las mariposas. Una planta hospedera de una de las mariposas mas bellas de la region es la curuba que se da de forma silvestre. Los invito a plantarla y ver los resultados. Me encuentro en la busqueda y proteccion de las plantas hospederas me encantara compartir semillas y plantas en pro de la proteccion de las mariposas de la region. Tel 315 311 67 13
    Maria Tovar

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